Endeudarse para invertir significa utilizar crédito para financiar una actividad que genere rendimientos superiores al costo del financiamiento. Ejemplos comunes son invertir en un negocio rentable, adquirir un activo productivo o consolidar deudas caras.
El riesgo aparece cuando no se evalúa correctamente el retorno o cuando se subestima el impacto de los pagos en el flujo de efectivo. Por eso, esta estrategia solo es recomendable cuando existen ingresos estables y un margen de seguridad suficiente.
La clave está en comparar el rendimiento esperado con el costo real del crédito y contar con un plan claro de pago.
Endeudarte para invertir no es una mala decisión por sí misma. Bien analizada, puede ser una herramienta poderosa para construir patrimonio de forma estratégica.
